Quisiera que nunca se fueran
estas nubes coloradas del verano.
No es de noche completamente.
Venus se asoma pero parece una estrella
¿Cómo distinguir un planeta desde esta distancia?
De pronto llegan misteriosas aromas desde mi ventana.
Mis ventanas son ventanales grandes.
Una que otra gaviota pasa.
Las cortinas se mecen lentamente.
Silencio la radio que canta todo el día
pero no puedo bajarle el volumen a todo.
¿Habrá un pájaro capaz de llegar
a las nubes coloradas donde el sol permanece?
Quizás por eso quiero que nunca estas nubes
coloradas se fueran.
O tal vez si ellas vinieran a mí
ese trocito de cielo en mi balcón
su luz crepuscular en la pared
los remolinos de algodón en el techo.
Una leve brisa mueve mis plantas.
La noche es inevitable.
El gato pide comida.
Prendo la radio otra vez.
Tal vez mañana vuelva ese cielo.
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