jueves, 28 de abril de 2016
lunes, 25 de abril de 2016
Acuéstate aquí
Acuéstate aquí mujer
sal de ese bosque oscuro que tejes en tu mente
cuando la vida desova estrellas
y tú desciendes en la negra boca del mar
Ven a esta cama que te quiere
y a estas sábanas que te abrazan,
después que yo
y en tus fríos pies vendrá el sol de la mesa
el que alumbró tu rostro
esa tarde que deseaste un hijo
No confundas el barro con el manto espeso de la noche,
que le calza a tu cuello como a una bufanda
y toca la curva celeste de la luna
sal de ese bosque oscuro que tejes en tu mente
cuando la vida desova estrellas
y tú desciendes en la negra boca del mar
Ven a esta cama que te quiere
y a estas sábanas que te abrazan,
después que yo
y en tus fríos pies vendrá el sol de la mesa
el que alumbró tu rostro
esa tarde que deseaste un hijo
No confundas el barro con el manto espeso de la noche,
que le calza a tu cuello como a una bufanda
y toca la curva celeste de la luna
Acuéstate aquí mujer que la vida no alcanza en un beso frío
para correr sobre el pasto
dormir en la arena
amar como la lluvia
llorar como la lluvia
correr...
para correr sobre el pasto
dormir en la arena
amar como la lluvia
llorar como la lluvia
correr...
¿No ves que también temo yo?
que me brota un gorrión que busca su nido en la nieve
y en la blancura absoluta
una pelusa oscura me tala el rocío
por donde beben los polluelos
y la blanca pluma tan frágil
en el corazón del gorrión
Esta vida se remece y cualquier casa es pasajera
pero siempre habrá una luz encendida
en esta habitación
Entonces
acuéstate aquí mujer
abrázame que en tu pena pondré la mía
y en una brillante ceniza se perderá
ese lejano y viejo temor
de vernos partir
que me brota un gorrión que busca su nido en la nieve
y en la blancura absoluta
una pelusa oscura me tala el rocío
por donde beben los polluelos
y la blanca pluma tan frágil
en el corazón del gorrión
Esta vida se remece y cualquier casa es pasajera
pero siempre habrá una luz encendida
en esta habitación
Entonces
acuéstate aquí mujer
abrázame que en tu pena pondré la mía
y en una brillante ceniza se perderá
ese lejano y viejo temor
de vernos partir
viernes, 22 de abril de 2016
El otro cielo del mundo
El otro cielo del mundo
el que creo a veces no está
brilla como un tesoro escondido
y en el aliento del bronce
cruza las cuerdas más finas de una guitarra
que se escucha como la luz entonando el amanecer
o apenas una hoja cayendo en el agua
cuando los botes y los pájaros se detienen
de frente al otro cielo del mundo
que es una cascada ascendente
de blancura y girones en el pecho
el que creo a veces no está
brilla como un tesoro escondido
y en el aliento del bronce
cruza las cuerdas más finas de una guitarra
que se escucha como la luz entonando el amanecer
o apenas una hoja cayendo en el agua
cuando los botes y los pájaros se detienen
de frente al otro cielo del mundo
que es una cascada ascendente
de blancura y girones en el pecho
domingo, 10 de abril de 2016
Lo que nos mira
Hay otros ojos en ti y en mí
que se miran sin un rostro
pero saben cuando te has quemado con la cucharita del té
y en un calor particular
me sabe un ouch! como de pájaros sin peso
Déjame llamarlo amor como llamo a todas las cosas
o déjame llamarlo... no sé cómo llamarlo
pero se vienen esas palabras de pupilas grandes y de pecho florecido
que apenas sostienen un tartamudo balbuceo
como la arteria del corazón que se tapa y se destapa
con eso que también llamo música
Son esos ojos, los otros ojos
los que con cautela dejan sus versos en la mesa
bajo al aire
para que los sigas con tu dedo
mientras intento escribir un poema
con la palma de tu mano en la mia
Lo que nos mira
no ve en nuestros cuerpos el camino de un beso
lo que nos mira nos hace soñar con el
Hay otros ojos en ti y en mí
pero los tuyos son más grandes y bonitos
que se miran sin un rostro
pero saben cuando te has quemado con la cucharita del té
y en un calor particular
me sabe un ouch! como de pájaros sin peso
Déjame llamarlo amor como llamo a todas las cosas
o déjame llamarlo... no sé cómo llamarlo
pero se vienen esas palabras de pupilas grandes y de pecho florecido
que apenas sostienen un tartamudo balbuceo
como la arteria del corazón que se tapa y se destapa
con eso que también llamo música
Son esos ojos, los otros ojos
los que con cautela dejan sus versos en la mesa
bajo al aire
para que los sigas con tu dedo
mientras intento escribir un poema
con la palma de tu mano en la mia
Lo que nos mira
no ve en nuestros cuerpos el camino de un beso
lo que nos mira nos hace soñar con el
Hay otros ojos en ti y en mí
pero los tuyos son más grandes y bonitos
martes, 5 de abril de 2016
La mar y la vela de mañana
Tal vez pasaré mis últimos días en el mar
en una casa
donde sólo hablen los libros y el silencio
bajo el mismo fuego que prendí cuando niño
Quizá salga muy temprano en la mañana
bajo el canto de las gaviotas
a sentir la arena fría en mis pies descalzos
siempre emocionados por los besos del agua
Pescaré sin caña
uno que otro recuerdo arrastrado por las olas
que reventarán en mi corazón
y el murmullo de espuma será letal de nuevo
No me protejeré del sol
porque será mi amigo
y mi padre en las noches de invierno
Me seguirán los perros pero ninguno como aquel
que aun apagado mi amor me esperó siempre
Volveré a casa con un papel en la mano
y un lápiz en los ojos
Me esperará no sé quién ni menos su nombre
Dejaré la harina en mis manos
antes de preparar el pan
y vendrá un poema con el mismo cuerpo
cayendo entre mis dedos
Comeré como el último bocado
y apagaré la luz para que la luna se refleje en la sopa
Con mi cabeza en la almohada escucharé la mar
y ella con sus últimos ecos me cerrarán los ojos
Pero no dormiré
soñaré despierto
como cuando niño desvelado imaginaba las aventuras de mañana
Prenderé una vela
ofrendada por un amigo
y surciré con palabras
el último dolor de mi vertice
que cruzará las estrellas para decirme:
duerme que los sueños te hablan
en una casa
donde sólo hablen los libros y el silencio
bajo el mismo fuego que prendí cuando niño
Quizá salga muy temprano en la mañana
bajo el canto de las gaviotas
a sentir la arena fría en mis pies descalzos
siempre emocionados por los besos del agua
Pescaré sin caña
uno que otro recuerdo arrastrado por las olas
que reventarán en mi corazón
y el murmullo de espuma será letal de nuevo
No me protejeré del sol
porque será mi amigo
y mi padre en las noches de invierno
Me seguirán los perros pero ninguno como aquel
que aun apagado mi amor me esperó siempre
Volveré a casa con un papel en la mano
y un lápiz en los ojos
Me esperará no sé quién ni menos su nombre
Dejaré la harina en mis manos
antes de preparar el pan
y vendrá un poema con el mismo cuerpo
cayendo entre mis dedos
Comeré como el último bocado
y apagaré la luz para que la luna se refleje en la sopa
Con mi cabeza en la almohada escucharé la mar
y ella con sus últimos ecos me cerrarán los ojos
Pero no dormiré
soñaré despierto
como cuando niño desvelado imaginaba las aventuras de mañana
Prenderé una vela
ofrendada por un amigo
y surciré con palabras
el último dolor de mi vertice
que cruzará las estrellas para decirme:
duerme que los sueños te hablan
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