martes, 14 de junio de 2016

Piano twins

Todas las luces que te cruzan la cara
rápida centella de abanico
van tan lejos de ti
y tan cerca de tus manos 

Hay un aliento tuyo de voz diferente  

Brilla como un globo iluminado
en la negrura de una estrella y otra

Algo se dice más fuerte que el mismo nombre
y más escondido que la vergüenza 

¿Se dice piano cuando tocan a la puerta
y nadie responde?

Hay un aliento tuyo 
Una silla distinta  
Un enigma que las luciérnagas saben resolver 
y los sabios pescadores saben mirar

El secreto mejor guardado
La oscura cinta ondulando en el mar 
y en los celestes puñales de un astro,
el tuyo

Celeste musgoso tendido en el agua 
Naufragio de barco en la luna
Remedio del precipicio 

Me sabes mirar bien y tu mutismo mujer no es ausencia 

¿Sabes cómo se miran dos gemelos?

Así como quisiera me tomes las manos



lunes, 6 de junio de 2016

Una gaviota ciega tiene mi corazón

Suena una sirena y recuerdo el brillo de un farolito en el mar
No estoy cansado 

Hay un sueño que cuelga de mis ojos
y siento sus plumas acariciando el parpadeo

Huelo un miedo colectivo
y una certeza de irrealidad 

La oscuridad es una larga cola de caballo 
esperando el relincho de la luz

Yo te digo
no estoy cansado

Mis manos crujen 
como troncos astillados 
y no sé qué tocar más que un verso de Teillier 
o tal vez el rostro de una ninfa 
acariciando con niebla la ventana

Qué dirán los astros de este planeta
Qué dirá el planeta de esta ciudad
Qué dirá la ciudad de mi casa
cuál es mi casa 
cuál...

Será que es tarde para salir a nadar ?
Colgarme en la proa de un barco
y con la otra mano
seguir el contoneo de un pez
hasta fraguar mi tempestad con el vuelo de una gaviota ciega
que grazna su libertad para los amantes del horizonte
para quién?
para ti?

No cerraré las cortinas esta noche
quiero sentir sobre un cometa el relincho de un caballo
y no hallaré una canción 
más dulce que el silencio
y con el beso de mi hija 
cerraré los ojos
y volveré a despertar
otra vez
para encontrarte contigo



domingo, 5 de junio de 2016

Tal vez un poco de viento

No es necesario que me mires y sostengas la mirada si ya hemos cruzado en un segundo esa cuerda tan sensible que nos ata -ligera y transparente, ya lo sé-

Mi medida es el aire y tu belleza por cierto, alienta mi follaje esparcido por el suelo como cobrizas hojas de otoño movidas por tu pausa y esa brisa de tu aliento que trae la lluvia y un libro abierto detrás de la ventana.

Pero no es lo único de ti y es lo único de ti. He dado vueltas en círculos para encontrarme contigo y en cada ronda veo un horizonte donde se pierde el mismo barco bajo un sol siempre nuevo.

Adivinaría tu nombre bajo la sombra de un árbol o en la fila de trámites bancarios con el mismo entusiasmo de quien nunca ha visto el mar - y lo huele y lo siente y lo oye- 

Pero no es lo único de ti y es lo único de ti. Llevas en tus brazos un tibio río y a un niño que te abraza como yo quisiera hacerlo
y sé que tal vez no pudiera hacerlo y sólo me quede de ti
una tímida mirada,
unos segundos,
un pequeño viaje,
un mundo secreto entre tú y yo
sin personajes ni besos ni encuentro
sólo palabras y este poema
tal vez un poco de viento
y tu pelo 
y tu pelo
y tu rostro que dice adiós
con una hermosa y triste sonrisa

martes, 17 de mayo de 2016

Poesijazz cap 5

Ninfa del pueblo

Llevas la templanza de dos caballos negros en tus hombros
y el brillo de la roca bañada por el mar

Como el hada del agua mirando la luna
alzas apenas tu rostro con el favor del rocío

Eres el destino de las estrellas fugaces 
que pierden el camino en mis ojos 

En ti la flor de loto se deshoja
para extender su belleza en el lenguaje de tu tacto 

Sola frente a la mesa
el vapor da girones
y el sol se cuela en la curva
por donde aparece tu boca almendrada 

Oh ninfa del pueblo
qué bello es verte comer
tu plato caliente de porotos 

lunes, 25 de abril de 2016

Acuéstate aquí

Acuéstate aquí mujer
sal de ese bosque oscuro que tejes en tu mente
cuando la vida desova estrellas
y tú desciendes en la negra boca del mar

Ven a esta cama que te quiere
y a estas sábanas que te abrazan,
después que yo
y en tus fríos pies vendrá el sol de la mesa
el que alumbró tu rostro
esa tarde que deseaste un hijo

No confundas el barro con el manto espeso de la noche,
que le calza a tu cuello como a una bufanda
y toca la curva celeste de la luna 

Acuéstate aquí mujer que la vida no alcanza en un beso frío
para correr sobre el pasto
dormir en la arena
amar como la lluvia
llorar como la lluvia
correr...

¿No ves que también temo yo?
que me brota un gorrión que busca su nido en la nieve
y en la blancura absoluta 
una pelusa oscura me tala el rocío 
por donde beben los polluelos 
y la blanca pluma tan frágil 
en el corazón del gorrión

Esta vida se remece y cualquier casa es pasajera
pero siempre habrá una luz encendida 
en esta habitación 

Entonces 
acuéstate aquí mujer
abrázame que en tu pena pondré la mía
y en una brillante ceniza se perderá
ese lejano y viejo temor
de vernos partir

viernes, 22 de abril de 2016

El otro cielo del mundo

El otro cielo del mundo
el que creo a veces no está 
brilla como un tesoro escondido
y en el aliento del bronce
cruza las cuerdas más finas de una guitarra 
que se escucha como la luz entonando el amanecer  
o apenas una hoja cayendo en el agua
cuando los botes y los pájaros se detienen 
de frente al otro cielo del mundo
que es una cascada ascendente
de blancura y girones en el pecho 

domingo, 10 de abril de 2016

Lo que nos mira

Hay otros ojos en ti y en mí
que se miran sin un rostro 
pero saben cuando te has quemado con la cucharita del té
y en un calor particular
me sabe un ouch! como de pájaros sin peso

Déjame llamarlo amor como llamo a todas las cosas
o déjame llamarlo... no sé cómo llamarlo
pero se vienen esas palabras de pupilas grandes y de pecho florecido
que apenas sostienen un tartamudo balbuceo
como la arteria del corazón que se tapa y se destapa 
con eso que también llamo música

Son esos ojos, los otros ojos  
los que con cautela dejan sus versos en la mesa
bajo al aire
para que los sigas con tu dedo
mientras intento escribir un poema
con la palma de tu mano en la mia 

Lo que nos mira 
no ve en nuestros cuerpos el camino de un beso
lo que nos mira nos hace soñar con el 

Hay otros ojos en ti y en mí
pero los tuyos son más grandes y bonitos

martes, 5 de abril de 2016

La mar y la vela de mañana

Tal vez pasaré mis últimos días en el mar
en una casa
donde sólo hablen los libros y el silencio
bajo el mismo fuego que prendí cuando niño

Quizá salga muy temprano en la mañana
bajo el canto de las gaviotas 
a sentir la arena fría en mis pies descalzos 
siempre emocionados por los besos del agua

Pescaré sin caña 
uno que otro recuerdo arrastrado por las olas
que reventarán en mi corazón 
y el murmullo de espuma será letal de nuevo

No me protejeré del sol
porque será mi amigo
y mi padre en las noches de invierno

Me seguirán los perros pero ninguno como aquel 
que aun apagado mi amor me esperó siempre

Volveré a casa con un papel en la mano
y un lápiz en los ojos 

Me esperará no sé quién ni menos su nombre 

Dejaré la harina en mis manos
antes de preparar el pan 
y vendrá un poema con el mismo cuerpo
cayendo entre mis dedos

Comeré como el último bocado
y apagaré la luz para que la luna se refleje en la sopa

Con mi cabeza en la almohada escucharé la mar 
y ella con sus últimos ecos me cerrarán los ojos

Pero no dormiré
soñaré despierto
como cuando niño desvelado imaginaba las aventuras de mañana 

Prenderé una vela 
ofrendada por un amigo
y surciré con palabras 
el último dolor de mi vertice 
que cruzará las estrellas para decirme:
duerme que los sueños te hablan