miércoles, 8 de abril de 2026

Si me cambio de casa

Si me cambio de casa
llevo conmigo la luz de las siete,
las huellas de mis zapatos 
en el piso limpio,
la pequeña araña amiga 
escondida en el ficus.

Haré una lista de las cosas
que debo olvidar
y cuando el camión de la basura se pierda
caminaré por la calle
con las mismas cosas
pero con otro nombre.

Me despediré de mis vecinos 
especialmente de los más ruidosos
con una carta que diga: 
Au revoir sacos de piure.

Les diré a mis libros
que callen por última vez 
y las palabras sueltas las dejaré
de recuerdo.

Será inevitable
como en todas las películas
mirar la casa vacía tras el marco de la puerta,
otra vez.

Cuando me vaya escucharé
el saxo de The Capitan of Her Heart
como una nave que recorre la 
Private Road de Bent.
Todas las estaciones serán un momento.

jueves, 12 de marzo de 2026

Así los años revelan el secreto

Una fotografía bajo el agua
uniéndose al resto de los signos
en una marcha concéntrica
hacia un rostro que voltea 
para verte.

Y cuando todo parecía
tener una forma clara,
con el azote de los cometas
los años siguen lloviendo
y de su barro
emergen peces dorados
entre las algas de los huesos.

Ese rostro que te vio
es el tuyo desde lejos.

sábado, 21 de febrero de 2026

Qué buen tiempo para nadar,
atardece y está nublado.

El agua tibia,
los huiros.

No veremos el sol descender
pero entre nube y nube hay un espacio abierto.

Entonces le digo a mis niños:
¡ya viene la luz!
pero ellos siguen corriendo.

Me sumerjo otra vez
agarro un huiro
y lo tiro a las rocas (¿lejos?) 

Deslizo mis manos del rostro a la cabeza
como si tuviera pelo largo o pelo.

Ya viene la luz, pienso
y viene la luz.

Nadie nota nada
ni la pareja que llegó tarde
con sillas de playa, mate y un aire intelectual. 

La punta del edificio del frente
no está iluminada.

Las olitas de las olas destellan.

Entonces lo sabes o crees saberlo:
No hay misión
ni karma
ni nada de lo que te cuentan.

Con la experiencia "estai pagao"

Me sumerjo otra vez y la luz de regreso.

No vimos el ocaso niños, les cuento,
pero el sol nos echó un ojo
como el curioso que a pie pasa 
y quiere saber lo hay adentro.

martes, 29 de abril de 2025

No hay apuro

Tres palabras por kilómetro cuadrado
así con todas sus letras

En este reino de las palabras
que no dicen nada

Apenas la intención del escribiente 

Que daría un poco más de pistas en este juego de uno

Arrumarse a la orilla de la cama
escuchando canalizaciones espirituales

El café servido en punto

La tarea de entender 
que hay cosas que son de los cuentos 
y en los cuentos es mejor dejarlas
sin perder un ápice de esperanza
a sabiendas de la despiadada mentira 

Todo en uno
como marido y mujer
y su desgreñada belleza

Sin apuro

De vuelta de un largo viaje

Curado de espanto

Con los ojos brillantes de promesas

lunes, 21 de abril de 2025

Pedimos un deseo a la estrella fugaz 
que estalló tras el cerro
y cientos de caballos blancos 
con sus melenas hechizadas
nos atravesaron como flechas.

Nos maravillamos.

Miles de granitos de arena,
de oro recién nacido
se acomodaban en tu pelo.

Todo fue lento.

En el fulgor tu deseo se hizo realidad 
y tus alas de buganvilias 
fueron también pasillos sin fondo.

El tallo reptó la luz.

Colgados en la pared 
vimos nuestros rostros
revelados por los capullos
que amablemente se desplegaban.

Tú y yo tomamos distintos caminos 
en el laberinto creado.

Confiamos en el amor
porque voluntariamente
decidimos perdernos.

Pero yo guardé mi deseo
como una luciérnaga que escapa al cielo
antes que el fulgor lo borre todo.

Olvidé todas tus formas 
y cuando las lámparas se apagan
vuelves brevemente 
en la luz que retrocede
por los muros y el tiempo.

Pero a ti no te olvidé
ni aun el más alto hechizo pudo borrarte.

Y no sé si ese fuera mi deseo
pero sé que tú estás en el
como los invisibles nos miran
desde su lado de la mesa
cuando cerramos la puerta para irnos
y la luz colorada del ocaso
tiñe el agua de sus ojos vivos. 

Quisiera que recuerdes tú también
que seas la pluma desprendida del alambre 
lo casual
lo inevitable
el sonido que dispersa a la palomas
el último recuerdo de un buen sueño
la estrella divisada
que no desaparece,
que nunca fue fugaz.

domingo, 16 de febrero de 2025

*Del libro secreto 

Detrás de las ondulantes cortinas
en el eterno verano de la casa
la blanca mañana se asoma.

Los días son un larga fila de fotografías 
colgadas como la ropa,
la ropa es movida por el viento,
el viento deja caer su mano sobre tu rostro.

Creo en la historia secreta del camino,
la sorpresa que tiene cada esquina,
la misteriosa obra del amor.

Yo te veo desde adentro
tus pies descalzos,
tus manos.

Las notas del cristal destellan en el río
guardando su luz para otras vidas.

El sonido del agua nos recuerda
que debemos callar más.

Tu mano sobre mi rodilla,
nuestra casa oculta entre los árboles,
el ocaso colándose en las hojas.

Solo el corazón recordará el tibio susurro de esos días
cuando nos despertemos otra vez
con otros nombres
y las imágenes llenas de neblina se unan a los sueños
y nuestros días sean otras fotografías.

Pero la memoria del agua vivirá
y en una canción nueva
el silencio nos revelará el tesoro de nuestros corazones.

El regalo siempre fue amar.

sábado, 15 de febrero de 2025

El río resplandece en la oscuridad
tiznada por la negra luna.

Sus pequeños cristales son fulgores de otros mundos.

¿Qué es esta luz samurai, por qué el río sigue brillando,
si la más mínima estrella es opacada por la luna negra?

Es por eso que los cuerpos enamorados
son rodeados por una silueta blanca,
y en la distancia son guiados por
pequeños resplandores.

Oh samurai
el agua es más vieja que nosotros,
si nos acercamos a la orilla
podremos ver nuestros verdaderos rostros.

Del cielo negro caen pequeñas gotas de fuego
tan breves e inofensivas.

Mi corazón samurai
mi corazón es un tambor latiendo.

Quién eres acá
quién eres en mí.

Mira en la alta montaña hay un inmenso castillo ardiendo.

martes, 11 de febrero de 2025

Una parte de nosotros suena como el piano
de las baladas ochenteras que aun podemos escuchar.

De esos acordes de alma suspendida
cuyo relieve es impulsado
por los destellos de un cristal giratorio,
nacen y se deshojan
los fugaces momentos que fueron contigo. 

Así, una canción es un año
un año es un nombre
y un nombre que no pronunciamos.

Pero hay tantas cosas que no nombramos 
y pareciera que una historia mayor
-una que no podemos ver-
se reparte en fragmentos
como una lluvia de papelitos
con acordes y canciones.

Después de todo hay melodías largas y pequeñas
besos buenos y malos
víctima y victimario
salvador y salvado *hasta que cesa la rueda.

En la canción mayor prefiero trazar la ruta
por donde todas las imágenes viejas pasan.

Mi nostalgia es más bien una pregunta seria:
¿a dónde vamos cuando fuimos?

Y del resto ensoñaciones comunes, supongo,
con un poco de caminos alternativos,
aleatoriedad conveniente,
señales...

Así entonces, cuando los aviones
se convierten en estrellas fugaces
y las estrellas fugaces se convierten en aviones
pienso...
"Allá vas tú en el lado de la ventanilla
con la cabeza apoyada en el vidrio
escuchando una canción ochentera
invitándome a mirar por la ventanilla,
diciéndome:
Mira esa ciudad tan pequeñita que se ve
en el fin del mundo"

miércoles, 5 de febrero de 2025

Quisiera que nunca se fueran
estas nubes coloradas del verano.

No es de noche completamente.

Venus se asoma pero parece una estrella
¿Cómo distinguir un planeta desde esta distancia?

De pronto llegan misteriosas aromas desde mi ventana.
Mis ventanas son ventanales grandes.

Una que otra gaviota pasa.

Las cortinas se mecen lentamente.

Silencio la radio que canta todo el día
pero no puedo bajarle el volumen a todo.

¿Habrá un pájaro capaz de llegar
a las nubes coloradas donde el sol permanece?

Quizás por eso quiero que nunca estas nubes 
coloradas se fueran.

O tal vez si ellas vinieran a mí
ese trocito de cielo en mi balcón
su luz crepuscular en la pared
los remolinos de algodón en el techo.

Una leve brisa mueve mis plantas.

La noche es inevitable.

El gato pide comida.

Prendo la radio otra vez.

Tal vez mañana vuelva ese cielo.

miércoles, 29 de enero de 2025

Una palabra a la velocidad de la luz,
quizás este infinito nos contenga,
decirlo fugaz 
sobre el eje de la misma tierra
para que alcance a las palabras que secundamos

Un millar de palabras veloces e invisibles
sin azar
pensadas por el hablante que dice:
pájaro
cometa
volantín

Pero también otras palabras vendrán
y se dirá:
desierto, azul y sendero

Todo lo que se diga cruzará el cielo
y el hablante dirá lo necesario para
que las cosas más extraordinarias vuelen

En la tierra voladora de los barcos voladores
brotarán nuevas palabras y ni el hablante
ni el lector podrán pronunciarlas nunca

Unas cuantas letras quedarán
aguardando como un aro perdido 

Las consonantes de los campos y los desagües
celebrarán un concilio del sonido de sus sueños 

Y atraídas por una fuerza magnética 
reunirán sus partes
en una carta esperada toda la vida
y el hablante recitará un último verso
antes que el cielo se abra
y todas las palabras del mundo se hayan escapado 


sábado, 18 de enero de 2025

Mira el amanecer que crece
en esta parte de la noche

¿Es allá o es acá samurai?

¿Dónde realmente nace el sol?

Estamos tú y yo 
suspendidos en una burbuja

Cuando miras el sol yo te miro
cuando miro el sol tú me miras

Desde arriba también podemos ver
el jardín secreto de la noche
donde las plantas, el río y las flores
guardan siempre la luz de la luna

Todo es breve e inmenso samurai
las mariposas plateadas
se escapan del jardín secreto de la noche
y cubren el manto negro de todos los cielos

Se acordarán de nosotros samurai
o somos la memoria contenida
en esta burbuja que viaja al sol

¿Te acordarás de mí 
cuando despertemos de este sueño
y la gran luz cubra de blanco nuestros rostros?

martes, 7 de enero de 2025

Al parecer has puesto tus manos en el libro, sospecho.
Las circunstancias 
los pájaros y las circunstancias
las plumas y las circunstancias
son mi argumento.

¿Sabes que puse un animal sensorial en cada página?
que en el tejido invisible que nos sostiene 
los hilos se mueven hacia un mismo centro
como la telaraña que teje el corazón
con sus hebras doradas y azules destellos.

Pero no es una trampa 
es un anuncio sin voz 
sin cuerpo
ni palabra.

Es la mañana que perciben los abandonados
cuando ya no están más solos.

Es el silencio que precede después
de las campanillas de la puerta.

El súbito vuelo de los pájaros.
El prisma.
El brevísimo aroma.

Ondas expansivas que rodean
la silueta de un rostro
que gira su cabeza
para verte.

martes, 31 de diciembre de 2024

La paso bien conmigo mismo
recorro las mismas calles que he caminado
vuelvo a los mismos sitios susurrando
fue ahí donde, allá estaba tal...
y es cierto que las casas no son las mismas
que hay tanta gente que ya no está.

Miro las largas ramas de mi corazón
construidas a deshojes.

La vida sucede, no pide nada
los viejos caminos se observan desde el puente.

Y es que hay algo en esto de releer los pasajes
como un mapa espontáneo que revela laberintos:
Lava la taza si la usas
Quita el polvo de la fotografía
Despiértate con los pájaros 
Sostiene la mirada a una estrella.

Todos seremos olvidados
ahh... que dulce mentira de la eternidad.

sábado, 21 de diciembre de 2024

Lo que deba decirse con poesía
que sea melodía de cualquier sitio.
 
Que intrigue como el destino del perro
que es visto de reojo avanzar decidido
por una tierra que nunca pisaremos.

Que nazca en el inmenso océano 
cuyo horizonte siempre es un sol naciente,
que cada letra reviente en las orillas del cuerpo.

Que sea vista con la cabeza apoyada en el vidrio
bajo la sombra intermitente de los árboles.

Que tenga el aroma de las mujeres que amamos,
las manos ásperas del abuelo
y el rostro inocente de un niño.

Que sea siempre invisible
y se recoja junto a los rayos del sol
para volver en porciones de luz
en el agua oscura de la noche.

Que no sea de los poetas
ni del presentador de televisión
ni del influencer de turno.

Que golpee la puerta después de años
y nos recuerde a quienes amamos de verdad.

Que sea como el hilo de la bolsa del té
amarrado en la oreja de la taza
cuya nomenclatura insospechada
sólo puede ser abierta por dos corazones.

Que sea como el pan
que sea como el hambre.

Que sea siempre una oportunidad 
para reunir nuestros pedazos
en los pedazos del otro.

martes, 3 de diciembre de 2024

Los desconocidos

Fuimos jóvenes e inexpertos
honramos la estrella del norte
la nube fugaz
el ojo chinito del ocaso
la danza inversa de todas esas cosas
y regresamos corriendo
atravesamos la ventana
vimos el futuro es un pestañeo,
olvidamos todo.

Despertamos 
uno sin el otro
en distintos tiempos
lloramos por otros dolores
y reímos por las mismas cosas.

Nos cruzamos en la calle
de frente
sin mirarnos a los ojos
fuimos jóvenes e inexpertos
fuimos felices y desdichados
recordamos cierto aroma
que no sabemos dónde 
que no sabemos qué.

Y seguimos caminando 
por el borde de la sombra
de los árboles de la plaza
como dos desconocidos,
como lo que somos,
a cientos de años de nuestro primer beso.

jueves, 3 de octubre de 2024

No sostuve el color
ni la forma ni el sonido

El sueño era tan pequeño
y tú estabas ahí

¿Qué queda en mí?

Un remolino de algodón entre mis manos

¿Qué es eso que vive y no está?

La velocidad de las raíces 

¿Dónde se esconde?

En la tímida luz de una neblina

¿Por qué persiste?

Porque se sueña 
con el corazón 

sábado, 7 de septiembre de 2024

Pequeño retorno

Estoy aquí en este septiembre,
en esta calle y en este cuerpo

Una luz lejana y profunda emerge de mi corazón 
y enciende el milagro de abrir las puertas 
con las llaves que sostengo en mi mano 

Mis días solitarios 
rozan la tersa arena

Mi gato negro me espera para dormir la siesta

Entre las millares de voces que emergen 
hallo refugio en lo invisible

No escapo de nada ni de nadie
solo apoyo mi cabeza en la almohada
buscando el silencio detrás de las palabras

La ventana está abierta
las cortinas se mueven
todo lo que soy es ahora

sábado, 31 de agosto de 2024

Navidad

*Del libro "Después de casa" 


El árbol que compramos en los chinos
El pequeño departamento limpio
La comida en el horno

Yo miraba la tele y de reojo los regalos
y así de pronto te saqué una foto
la única de aquella navidad 
y después de todo este tiempo

Dieron las 12
No sé si nos abrazamos
-dudo que hiciéramos el amor-
pero el árbol quedó prendido toda la noche

Sus luces de colores como pequeños fuegos de artificio
iluminaban tenuemente las paredes de la salita

Acostados
con la puerta abierta
mis piernas se entrelazaban a las tuyas
y las luces del arbolito destellaban en las copas de la mesa

Nuestra navidad fue esa bola de cristal
había papeles en vez de nieve 
y nuestra casa
pequeñita y segura
era todo nuestro mundo


viernes, 30 de agosto de 2024

Amé al modo de las semillas 
guardando su mutismo blanco 
entre las comisuras del encuentro,
pequeños detalles
como las venas de las hojas puestas a contraluz,
calugas de menta,
canciones contratadas a futuro,
fotos con instrucciones: 
"ábrase el día en que puedas ver"
y una larga fila de palabras parecidas a un poema 
repartidas a plazos, irreductibles,
perfectamente desordenadas,
mansas e indómitas,
rojas y lilas las hojas de la buganvilla 
que reptaron ese misterioso templo del amor
guardado en el cristal que giro en nuestras manos
pulido por el tiempo
como las olas le dan formas a las rocas redondas

Amé al modo de las semillas
amo al modo de las semillas

Bajo la sombra del árbol frondoso
leo todas las fábulas de amor 

domingo, 18 de agosto de 2024


A veces se presentan esas imágenes 
marcadas por la ruleta
cuya flecha radiante ilumina desde atrás

Dos de ellas para mí han coincidido en los espejos,
en la playa y en las casas que ya no están

Son fugaces, tangibles,
únicas en la memoria 

Son las láminas de un álbum
cuya primera edición solo veremos en nuestra muerte
-la muerte de la forma- 

Están repartidas sin secreto

Tal vez toda la vida sean ellas
y es el corazón que se abre o se cierra
y la velocidad del obturador la luz permitida de las cosas