jueves, 27 de noviembre de 2014

Para la cena una flor y una vela

Aprieta la flor hasta que el tallo entre tus venas
regálate una noche cuando estés sola
Prende una velita
déjate quieta como ella

Dile a la luna que te abra la ventana
muévete como la luz de la vela
mira tu sombra como baila
eres hermosa vestida de negro
nadando en el fondo del vino
Sirena tinto tus pasos en la arena
por qué sangras arreboles en los sueños

Espérame ahí
brotaré de la manzana que mascaste
nutrido de tu savia y la tierra de tus labios
que en un beso como un fruto nace árbol
luego el bosque
luego el prado 
luego lluvia cayendo en tus manos






domingo, 23 de noviembre de 2014

La sequía o la cascada

No es sencillo decir estas palabras
que se posan en mi garganta
con fragmentos de terciopelo
para decirlo más suave 
o con voz de pluma movida por la brisa
Me gustas
con voz baja
y voz alta
detrás de la ventana 
cualquiera que escoges cuando me piensas
porque sé que me piensas
si no lo hicieras 
no despertaría en mitad de tus ojos
sobre tu cama
adivinando si esa lágrima que corre
es el cause a mi destierro o a tu corazón 

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Cordilleras a las costas

Despertar como si en los ojos una montaña
y los párpados de sable separando la tierra

Mirar otra vez la ciudad

como sólo en aquel día se miran las cosas

Desvestir mi piel desnuda

para que salga a la calle lo que soy
sin olvidar mi bufanda de versos

Andar despacito entre la gente

como pelusa llevada por la brisa

Buscar un banca concurrida por los amantes

por los cesantes y desamparados 

Echar el cuello atrás 

cerrando los ojos para el que sable regrese la sangre a su sitio

Dejar caer toda la montaña 

Sentir las venas como raíces  

Quedarme en la plaza 
más tiempo que los árboles 
o esa espera que el pueblo deposita en los centros 

Abrir los ojos llenos de trinos 
divisando otras montañas

Ver mi propia cordillera
para no sentirme solo 
otra vez










martes, 18 de noviembre de 2014

Para el amor otro lenguaje

Desde cuándo nos hablamos con el pensamiento
si en el fondo nos hablamos desde el alma

Nos conocíamos antes de los besos

y por ellos nos reconocimos en la tierra
En el mar también ¿recuerdas?
¿recuerdas esa vez 
cuando te seguí por el agua y salí congelado?
Me temblaban los huesos
Me temblaba la boca
Me temblabas tú
y del mundo todo al suelo
incluso nosotros 
pero abrazados

Y ahora qué

mi linda más linda
pasan años como días
y segundos como siglos 
y apenas nos preocupamos por el tiempo
pero mira 
ya me salieron las primeras canas
y a ti 
nuevas lágrimas que se acurrucan entre flores
Por qué siempre eres tan dulce amor
tan dulce 

Dejemos que el amor nos destelle 

Imitemos a los sueños en la cama
Duérmete en mis brazos querida
Dejemos de hablar con las palabras 






lunes, 17 de noviembre de 2014

Lo que callan los peces lo dicen las olas

De toda el agua que soy
de mi cuerpo como barro
de mis versos como greda
de la arena tantas huellas y del mar
¿qué se dice del mar cuando
recoge las palabras?
Si en la mesa del silencio
se sirven sensaciones
y llega el sol tan borracho
y reparte puentes como luz
y llegan los amigos y cruzan el puente
y se hunden mar adentro
como lluvia de peces
en la dimensión del sosiego

Qué dice el mar cuando se van estas palabras

y las aves del horizonte
en un solo cuerpo
siguen los caminos invisibles que el viento les da para volar

Qué dice el mar cuando no hay palabras

cuando los niños sin saber le acarician las pestañas
cuando una muchacha sin querer me mira a los ojos

Qué me dices elemento

que de tanto estar atento
se agolpa el corazón como una ola que me recoge
y me abraza




viernes, 14 de noviembre de 2014

Recuerdo del corazón que es sol

La niebla tiene un corazón de sol 
cuando por sus causes baja por el cerro

Uno a uno los arenales despiertan sus huesos de oro

delineando el rostro escondido del viento

La voz de la tierra hunde su canto en la mesa

en una casa cualquiera
en una mañana cualquiera

Quieta la sombra donde se unen todas las cosas

también el pan
la risa
y el día

Quien aventura el ahora

sentada 
sola
frente a la ventana
escucha su voz sin palabra o pensamiento 

Su daga boreal atraviesa enamorada la niebla

también el sol 
el tiempo que no es tiempo

Se pregunta Antonia antes Sofía 

donde irán a parar sus huesos 
la respuesta la abandona 
cuando recuerda:
"soy mucho más que eso"

Ni arriba ni abajo

No conozco el alerce 
pero se ve tan lindo en el poema

Me gusta decir lindo sin avergonzarme de lo lindo

Lindo está abajo de lo bello cosa muy linda por cierto 

Hermoso está sobre lo bello lo que resulta más lindo aun 

Pero esperen
maravilloso está sobre lo hermoso y hermoso sobre lo bello
y eso es tan
tan lindo

Supongo entonces que algo lindo no está ni arriba ni abajo
como el alerce por ejemplo que se ve tan lindo en el poema



jueves, 13 de noviembre de 2014

El río el árbol y el cielo

Visité un río seco
de esos de rocas en vez de peces

Llegué por el camino del viento

y el eco de los camiones

La arena se desnuda cada vez que avanzo

Yo le correspondo como un caballero y me tapo los ojos

Me acompaña una plantita cuyo nombre 

no pienso averiguarlo
prefiero llamarla amiga por decirme
esa maravilla de silencio

Aun sin el agua las piedras siguen cantando


Qué valentía la del mosquito de visitar al río

después de tanto tiempo

Todas las ramas del árbol apuntan al cielo

A pesar de la sequía esperan la lluvia

Me emociona ver que la sed no es espina

ni desaliento

Sopla el viento...


Hay un engranaje cósmico en todas las cosas

Si el río está seco
arriba en el cielo azul
abundan peces sobre un coral de nubes

El agua nunca perdió su curso, supongo

sólo avanzo sin detenerse antes de convertirse en polvo

Tal vez algo de ese río habite en mí

quizá la humedad de mi sudor que cae en las hojas 
luego a la arena
convirtiéndose en río
un pequeño río otra vez  

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Tengo una duda

¿De qué color era la canción que cantabas?
¡Ah!
sí, 
recuerdo...

¿La escucharé otra vez de tu boca?
Ah..
Sí, 
lo siento...

Al menos dime el autor
¿Ah? 
¿yo?
Yo no canto querida...
¡Ah!
Sí,
era el amor...

Un vals para el poeta

De vals en vals el tiempo mueve su vestido
aligerando su sombra en la tela de la noche

La levedad de su aliento fluye en mí como su doble

Caigo de espalda  aferrado a la certeza

la única certeza:
existo

Dejo este plano sin abandonar el punto

El trino del gorrión me fragmenta 
Soy música sin cuerda
Mis sílabas son esparcidas por el mundo

Al mar le dejo la eme pero no la eme en si misma

Allá va mi granito de vocal rebelde 
acariciando el vértice de las consonantes

De vals en vals el tiempo mueve su vestido 
y en su ondulante melodía voy cerrando los ojos 
un dos tres
un dos tres
un dos tres me lleva...