viernes, 18 de mayo de 2018

Técnicas bancarias

Las hojas suenan sin prisa 
en las manos morenas del gordito

Firme aquí me dice
luego acá repite

La luz del sol llega de costado 
por la ventana de arriba 

Es temprano
El sol no quema 

Una tras otra las hojas siguen sonando 
Se deslizan remando en un silencio terso

Me hipnotiza el movimiento
como si mar adentro la ola fuera llevando
a las manos del gordito que sigue deslizando
papel tras papel
una carrera sin prisa 
al origen de la orilla 
donde se encienden fogatas
de hojarasca y seda 
néctar de alma en veda
única llave del soplido 
susurro blanco que abre el cielo
canasta de espuma 
laguna y la pluma cayendo en el medio


Cierro los ojos
casi un pestañeo 


Firmo un contrato
que no he leído

jueves, 17 de mayo de 2018

Pregunta a la abuela

- ¿Qué tal el viaje?

- Bien todo bien, fuimos a un hostal, sabe?
viente mil la cama simple, treinta la doble. Todas con tele, closet y baño privado. Se veían bien limpiecitas. Finalmente nos quedamos. Al otro día preguntamos dónde podíamos comer comida de casa. La señora del hostal nos dijo que al frente así que quedaba todo cerquita. Primero fuimos a almorzar. Rico el almuerzo. Estaban dando bistec con arroz, papas fritas y ensalada. Yo pedí con ensalada. El Lucho pido las tres cosas, y generalmente pide dos pero fíjese que se veían muy ricas las papas fritas, seguramente usaron aceite nuevo. Uno se da cuenta cuando el aceite está usado pero al parecer llegamos de los primeros porque doraditas y crujientes estaban las papas. En la noche también fuimos a comer, nos comimos su buen churrasco. Grande el pan. Yo me comí la mitad pero pasó un rato y me comí otro poquito, es que sabe que cuando uno come mucho de noche después duerme tan mal. Antes comíamos todas las noches pero ahora con la edad mejor nos servimos una fruta chica. El lucho se comió todo el pan. No sé de dónde sacó espacio, estaba tan grande el churrasco pero debió ser porque estaba tan rico. Si un día va para allá le recomiendo el lugar. A ver espere. ¡Lucho, cómo se llama va el local!  (...) No se acuerda. 
En fin, muy buena la atención y el té calentito pero bien calentito.

miércoles, 16 de mayo de 2018

Mutabilidad

Hay personas que son poemas
gente sencilla que corta el viento
que ríe como la primavera
Gente humilde capaz de dar amor
con una sola de sus palabras,
palabras empapadas de luz
palabras que no se escriben
palabras mal pronunciadas

Hay personas que viven como un poema
escapando a la sombra antes de ser luz
frágil como una hoja pidiendo monedas
apenas con el frío de su voz

Pero también hay poemas que son personas
seres mutables de la memoria 
Habitan en semillas 
burdeles y galaxias 
esperando a que algún puente
llegue hasta sus ojos
para que mires a través de él 

martes, 15 de mayo de 2018

La loca Iquique

Hace tiempo que no venía pa` acá
a este lugar que se regresa varias veces

Ahora recuerdo una de esas veces
otra vez caminando por la playa 
pero ahora miro el camino de una sola vez
de extremo a extremo
y pienso que pensaba ingenuamente 
a esos carceleros que ahora son puertas abiertas

Sentado en la arena de ese entonces
prendí un cigarrillo al revés
y mi polola me dio la mano
yo también le di la mano
pero la verdad no nos dábamos nada

Éramos un amor de ego
ella se obligaba amarme y yo no la amaba

En contrasentido disfrutábamos de buen sexo
Si Teillier se gastaba todos los codos
nosotros "elquetedije"

Y claro
terminamos la relación como se rompe un libro
un libro no muy bueno 
parecido a este poema
pero es cierto que también miramos el mar
y reímos
como dos buenos amigos
como los que nunca debimos dejar de ser 

lunes, 14 de mayo de 2018

Cotidiano

Papel mural...
en una parte cedió

Tal vez una burbuja de aire esperando
las inquietas manos de mis hijos

Luego la pared
en la esquina que da al pasillo
en una pequeña porción ascendente
sin papel

En la casa todos duermen menos el gato el perro y yo

Hay dos luces prendidas

La puerta de la cocina está abierta
El perro se comió la comida del gato

Yo me acuesto más ratito
como casi todas las noches
soy el último que apaga la luz

Otro

Durante mucho tiempo la soñé
Un día me dije: ¡basta!
luego ya no la soñé más

Recogí pieza por pieza el camino a casa

Compré pan donde la señora Juanita

Lavé la taza sucia que olvidé en el patio

Abrí la ventana

Paseé al perro con la correa de mi pantalón

Me acosté, un poco más temprano
echándole mucho de menos 
soñando cuando la soñaba

Pero ese sueño ya no era mío

Otro
que la quería más
la soñaba a destajo

En un sueño los vi caminando de la mano

miércoles, 9 de mayo de 2018


Esa gaviota chocó con el sol
¿no me crees?

El camino de la luz en el agua me parece sospechoso

Remaré

Y la tierra ni cuadrada ni redonda

Hay caminos invisibles que dibujan las aves

Sin secretos
volveré con el sol en mi bote

Y te diré:
¡te lo dije!

Tenía el poder de leer todo un libro sin importar el tamaño o el idioma.
La gracia: lo hacía con un sólo toque de sus dedos.
El problema: la poesía. 
Las imágenes llegaban sin el orden narrativo de una novela, por ejemplo.
Se detuvo en un verso un día de otoño.
Respiró primeramente, luego apartó el libro sin abrir.
Esas palabras son como silencio, pensó.
Posteriormente tocó su pecho al unísono con su cabeza.
Un niño que pasaba por ahí lo imitó.
Aún sin comprender el orden de los versos no ocultó su sonrisa.
Al viento leve le procedió la luz.
Caía la tarde en su propio poema.

De lo indecible y lo invisible en una sola taza


Tomando té callao
sin sorbo
parece que todo lo de afuera entra
y todo lo de adentro queda

Hay una imagen interrumpida por el pan tostao
breve, brevísima
pero de largo filo ensanchado
como una pinza que saca el pelo
vuelve en el reflejo del cuchillo
que corta la mantequilla “untable”

La luz me antecede y me precede

Doy un beso en la oscuridad

Si alguien pudiera ver el cristalino río de tu labio

Pero sólo yo navego en el 

Sin tierra a la vista

Me das un fragmento de ti
sin saber que lo conservo siempre

Te doy un fragmento de mí
sin saber si me has olvidado